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Chipilo: la pequeña Italia de México

La localidad se encuentra en el estado de Puebla, fue fundada en 1882 por inmigrantes italianos y actualmente conserva un modo de vida peculiar con fuertes vínculos con el país europeo
Cecilia Pérez | 29 de Diciembre de 2017 | 08:00
Chipilo, puebla
El Universal

Su nombre proviene del náhuatl “Chipiloc” que significa “lugar de pequeños”, sin embargo, esta connotación no tiene nada que ver que ver con el tamaño del territorio, ni mucho menos con la estatura de sus habitantes, sino que refiere a la pequeña Italia de México fundada en 1882 por inmigrantes italianos que aún conserva gran parte de las tradiciones y vínculos culturales con el país europeo.

Las colonias de europeos en  México durante el Porfiriato fueron pensadas para modernizar la producción agrícola, pues gracias a los conocimientos y tecnologías del viejo continente sería posible mejorar las condiciones del campo. Por ello, miles de italianos vinieron a México, instalándose en Veracruz, Ciudad de México y Puebla. Sin embargo, a poco más de 100 años de su fundación, sólo Chipilo sobrevivió a los embates culturales y aún conservan los rasgos y dialecto de origen.

Sus habitantes de tez blanca contrastan con las pieles morenas de los habitantes de pueblos aleñados, los chiplieños además de hablar español, utilizan el véneto entre ellos, la lengua originaria del pueblo de Segussino, Italia, de donde provinieron la mayoría de las familias que se instalaron en Puebla.

Popularmente se relaciona a los chipileños con la elaboración y venta de quesos, no obstante, aunque por mucho tiempo se dedicaron a la elaboración de lácteos como su principal fuente económica, con el paso del tiempo fueron diversificando sus actividades y adaptándose a los requerimientos del sistema político, económico y social. Sin dejar de resaltar su capacidad productiva en comparación con otras localidades, motivo por el que Porfirio Díaz en su momento decidió otorgarles un espacio en el país.

La localidad pertenece al municipio de San Antonio Atzompa, y actualmente cuenta con alrededor de 3,500 habitantes, en su mayoría Chipileños, pues hasta hace poco comenzaron a permitir los matrimonios entre chipileños y no chipileños, lo que provocó la diversificación de la comunidad. 

En Chipilo, a diferencia de los pueblos colindantes de Cholula y Atlixco, no hay zócalo, ni kiosco central, tampoco mercado; la iglesia del pueblo no tiene los ornamentos tradicionales, sino que destaca por su sencillez.

Se encuentran circundados por un extenso valle sembrado de alfalfa, junto a un pequeño montículo que han llamado desde sus inicios “Monte Grappa”, aludiendo a la montaña cercana al pueblo alpino de donde son originarios sus fundadores.

La comunidad cuenta con gran solidez identitaria, y a pesar de combinar dos culturas completamente distintas (italiana-mexicana) no han perdido sus rasgos de origen, no obstante también empatan en el contexto del país que los recibió.

Cabe destacar dentro de los personajes destacados de Chipilo se encuentra Eduardo Montagner, lingüista y escritor, becado por el FONCA publicó su obra principal, además con una beca de la Unidad de Culturas Populares logró publicar Ancora fon ora, una novela y cuentos escritos en su idioma natal véneto por lo que se le considera un defensor de las lenguas minoritarias.

Su talento lo ha llevado a ser parte de los escritores mexicanos que participarán en la Feria Internacional del Libro en Londres como parte de la Iniciativa México20, la cual busca impulsar las nuevas voces de la literatura mexicana. 

Ver: VIDEO| Adéntrate en Chipilo

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